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Su elevada solubilización, debido a la composición
enzimática y bacteriana, proporciona una rápida
asimilación por las raíces de las plantas.
Produce un aumento del porte de las plantas,
árboles y arbustos y protege de enfermedades y cambios
bruscos de humedad y temperatura durante el transplante
de los mismos.
El humus contiene cuatro veces más nitrógeno,
veinticinco veces más fósforo, y dos veces y media más
potasio que el mismo peso del estiércol de bovino. El
humus de lombriz o vermicompost, es un abono orgánico
prácticamente insuperable, que puede incrementar hasta
en un 300% la producción de aumenta la oxidación de la
materia orgánica y por ello la disponibilidad de
nutrientes en formas asimilables, estimulando así el
crecimiento vegetal. Su adecuada relación
carbono/nitrógeno lo diferencia de la mayoría de los
abonos orgánicos, permitiendo una mejor disponibilidad
de nitrógeno para la planta, reduciendo también su
lixiviación. La lombriz recicla en su aparato
digestivo toda la materia orgánica, comida y fecada, por
otras lombrices.
Produce además hormonas como el ácido indol acético y
ácido giberélico, estimulando el crecimiento y las
funciones vitales de las plantas. El humus de lombriz
evita y combate la clorosis férrica, facilita la
eficacia del trabajo mecánico en el campo, aumenta la
resistencia a las heladas y favorece la formación de
micorrizas.
La actividad residual del humus de lombriz se mantiene
en el suelo hasta cinco años. Al tener un pH neutro no
presenta problemas de dosificación ni de fitotoxicidad,
aún en aquellos casos en que se utiliza puro.
No debe enterrarse, pues sus bacterias requieren
oxígeno. Si se aplica en el momento de la siembra
favorece el desarrollo radicular, por otra parte, al
hacer más esponjosa la tierra, disminuye la frecuencia
de riego.
El humus de lombriz puede almacenarse durante mucho
tiempo sin que sus propiedades se vean alteradas, pero
es necesario mantenerlas bajo condiciones óptimas de
humedad (40%).
El Humus resenta ácidos húmicos y fúlvicos que
mejoran las condiciones del suelo, retienen la humedad y
puede con facilidad unirse al nivel básico del suelo. Lo
cual ayuda a los cultivos para que este siempre esté
húmedo y frondoso, otorga líquido a los frutos lo cual
le da engorde y textura.
Introduce grandes cantidades de microorganismos
benéficos al sustrato, que corresponden a los
principales grupos fisiológicos del suelo. Esto
beneficia a los cultivos ya que los microorganismos
ayudan al metabolismo de la planta. Favorece la acción
antiparasitaria y protege a las plantas de plagas:
Favorece a los cultivos ya que elimina las plagas que
impiden la producción de frutos. Desintoxica los suelos
contaminados con productos químicos: Los cultivos por
lo general absorben los nutrientes del suelo, si el
suelo está contaminado, los cultivos podrían estarlo
también. Presenta hormonas que aceleran la germinación
de las semillas, elimina el impacto del transplante y
estimula el crecimiento de la planta, y acorta los
tiempos de producción y cosecha. |